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CONICET Digital: resultados de ciencia y tecnología

    A poco más de un año de su lanzamiento, el repositorio del Consejo ya incluye 10 mil artículos de consulta libre al público.

    En agosto de 2015 el CONICET, a través de su Gerencia de Organización y Sistemas, lanzó el Repositorio Institucional CONICET Digital para dar cumplimiento a la Ley 26.899, sancionada en noviembre de 2013, y a su reglamentación. Allí se establece que los organismos e instituciones públicas que componen el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI) y que reciben financiamiento del Estado nacional deberán desarrollar y mantener repositorios digitales institucionales de acceso abierto, ya sean propios o compartidos, donde alojar, preservar y difundir la producción científico-tecnológica que generan.
    CONICET Digital está adherido al Sistema Nacional de Repositorios Digitales, dependiente del Ministerio de Ciencia y, a un año de su lanzamiento, ya cuenta con 10 mil artículos del total publicado por sus investigadores en revistas científicas entre los años 2013 y 2016. El acceso a este material es libre y gratuito, a través del sitio web, donde se pueden hacer búsquedas por temas, autor o disciplinas. Prácticamente todos sus artículos se encuentran disponibles a texto completo, salvo en los casos donde existan embargos por acuerdos con las revistas o por resguardos de confidencialidad.

    “En 16 meses pusimos a disposición de la sociedad 10 mil artículos, producto de los resultados de investigación financiados o cofinanciados con fondos públicos”, cuenta Lorena Carlino, Coordinadora de Repositorios del CONICET.

    “En 16 meses pusimos a disposición de la sociedad 10 mil artículos, producto de los resultados de investigación financiados o cofinanciados con fondos públicos”, cuenta Lorena Carlino, Coordinadora de Repositorios del CONICET. Junto con su equipo de bibliotecarios especialistas realizan un proceso de curaduría a través del cual normalizan los metadatos – es decir la información sobre la publicación y sus contenidos – y analizan las políticas editoriales de cada uno de los artículos antes de su publicación en el repositorio.
    A nivel nacional, casi 20 profesionales de distintos institutos colaboran para que CONICET Digital crezca día a día.
    “En estos últimos meses hemos hecho un gran esfuerzo y nos pusimos como meta llegar a los 10 mil ítems subidos. En noviembre hicimos un nuevo taller en el que formamos a 10 profesionales de la información de distintas regiones del país para que se sumen a colaborar ‘curando’ el material que se publica en sus zonas o institutos, pero teniendo en cuenta que no es un trabajo individual o de cada instituto, sino que es una tarea de toda la comunidad del CONICET para ponerlo a disposición de la sociedad”, agrega Carlino.
    Al momento se realizaron tres talleres para capacitar a bibliotecariosdocumentalistas y archivistas y otros profesionales relacionados con la edición y la información en tareas relacionadas al manejo de material digital y procesos de curaduría. Hoy la oficina técnica del CONICET Digital cuenta con colaboradores en Corrientes, Formosa, Mendoza, La Plata, Puerto Madryn, Salta, Tucumán, Ciudad de Buenos Aires y Córdoba*.
    El material que se sube al repositorio es autoarchivado por los investigadores a través del Sistema Integral de Gestión y Evaluación (SIGEVA). Este sistema reúne actualmente unos 850 mil documentos, que incluyen artículos, tesis, libros y eventos científicos, entre otros, y que son producto de las investigaciones de los últimos 10 años en el CONICET, con un incremento anual de unos 60 mil documentos.
    “Por otro lado”, comenta Carlino, “para lograr que todo el patrimonio científico tecnológico del CONICET esté abierto a la sociedad más rápidamente mejoramos algunas tareas. Pronto vamos a implementar una forma más ágil de carga de artículos en el SIGEVA que va a permitir no sólo reducir considerablemente el tiempo que le demanda a los investigadores el autoarchivo, sino también estandarizar la descripción del documento para disminuir el tiempo de curaduría”.
    Finalmente, y para continuar dando cumplimiento a la Ley, a mediados de 2017 está pautada la incorporación del Plan de Gestión de Datos (PGD). Este instrumento permite a los investigadores planificar el manejo, la preservación y la futura publicación de los datos de investigación, y permite a las instituciones conocer de forma anticipada las dificultades, proponer mejoras y prever necesidades futuras.
    Otro proyecto para 2017 es la implementación del Repositorio de Datos de Investigación del CONICET, que es una plataforma donde se almacena, preserva y difunde la colección de datos recolectados en una investigación.
    “Son aquellos datos que toman los investigadores durante sus trabajos o campañas, y que al procesarlos y analizarlos se convierten en los resultados de investigación. Son, por ejemplo, las observaciones que realizan durante las salidas a campo, o los datos y materiales que recolectan, que son una fuerte importantísima de información porque en muchos casos no pueden ser replicados”, analiza Carlino.
    A través del Repositorio de Datos de Investigación estarían, entonces, disponibles para nutrir investigaciones de otros grupos, y ahorrar tiempo y esfuerzo, entre otras cosas.
    “Los Repositorios nos permiten abrir la ciencia, resguardarla y preservarla. En nuestro caso particular son el patrimonio más importante que resulta de los fondos que se invierten en el CONICET. Pero va más allá del mandato de una ley: el fin es lograr construir una ciencia más abierta y esto conlleva un compromiso de toda la comunidad científica, un cambio cultural que requiere tiempo, pero es la forma de contribuir en el avance del conocimiento”, enfatiza.

    *Matías Acuña, IBONE.
    Rosana Azares e Iván Gruttadauria, IIGHI.
    Yésica Etcheverry, CCT Tandil.
    Ramiro Tomé, IEGECHS.
    Javier Borda Bossana, INTEC.
    Maria Beatriz Quirós, CCT Santa Fe.
    Yanina Gonzalez, CCT CENPAT.
    Beatriz Pombo, CCT Córdoba.
    Carlos Flores, CCT Salta.
    Claudia Boeris, IAR.
    Claudia Gonzalez, IDIHICS.
    Claudio Chavarria, CCT Mendoza.
    Marina Chimente, CIELS.
    Gabriela Diessler, IBYME.
    Lidia Ibañez, CINDECA.
    Monica Perez, Fundación Instituto Leloir.
    Natalia Piccotto, CIECS.
    Nancy Lenzo, INTEMA.
    Mabel Taljuk, CERELA.
    Belén Gallardo, Estefanía Sanz y Ana Cano, Oficina Técnica Central de CONICET Digital.
     
    Fuente: CONICET
    Agencia de Ciencia, Tecnología e Innovación